El caso del conscripto Carrasco

   
 


 

 

Home

Contacto

Libro de visitantes

Entomologia

Entomologia forense

CV

Clasificacion zoologica

Fauna cadaverica en Argentina- nueva

El caso del conscripto Carrasco

Sucesion cadaverica

Miasis

Morfologia

Keith Simpson y sus memorias

Preguntas frecuentes

Mis ideas saturninas

vision del mundo

La hormiga argentina

Delta: que significa

 


     
 

El caso del conscripto Carrasco

 

Una reseña de este caso se publicó en inglés:

A. Oliva & J.A. Ravioli. 2004. Conscript Carrasco: a peacetime fatality. Aggrawal's Internet Journal of Forensic Medicine and Toxicology 5(1): 45-49.

Antecedentes

En la Argentina, hubo varios médicos forenses que emplearon la entomología para tratar de estimar la data de muerte. Sin embargo, ellos dependían de pericias realizadas por entomólogos. Por ejemplo, Manuel Viana, que fuera durante mucho tiempo jefe de la división Entomología del MACN, colaboró con el Dr Miguel Soria (padre). Pero Viana era especialista en coleópteros crisomélidos (vaquitas de las plantas). En el Museo de La Plata, el Dr. Eduardo Del Ponte también realizó pericias de entomología. Pero Del Ponte era especialista en avispas. Así fue que nunca se publicaron los resultados de estas pericias aisladas.

En el año 1993, comenzó una colaboración interdisciplinaria entre el equipo del Dr Julio Ravioli y la Dra en Ciencias biológicas Adriana Oliva, del MACN. Al principio, las pericias se basaron en bibliografía, sobre todo en el manual de Smith (1986), pero poco a poco se fueron reuniendo datos para la Argentina.

Los libros disponibles en los años noventa procedían de Europa. Es evidente que la fauna entomológica es diferente entre París, por ejemplo, y Buenos Aires.

Sin embargo, no es tan diferente como podría pensarse, porque entre las especies más frecuentes sobre cadáveres hay varias del Viejo Mundo, que se han dispersando siguiendo al hombre en sus desplazamientos. Esos insectos toleran muy bien los ambientes modificados por el hombre, y por eso hay una fuerte probabilidad de que aparezcan sobre cadáveres en las ciudades o en ambientes semirrurales.

Ocurre, por otra parte, que las especies comunes a Europa y América del Sur no se comportan de la misma manera en todos los lugares. Las diferencias de comportamiento se deben principalmente a la temperatura ambiente y a la latitud geográfica.

En abril de 1994, llegó a conocimiento público un caso notorio. En aquellos tiempos existía el servicio militar obligatorio. El 6 de abril, se había encontrado muerto en terrenos del Ejército al conscripto Omar Carrasco. Las autoridades a cargo manifestaron que el joven había desertado un mes antes, y sugirieron que había sido asesinado y que el cadáver había sido arrojado al interior del predio.

Se realizó una primera autopsia en Zapala, no en la morgue judicial sino en el cuartel, y el médico que la realizó declaró más tarde que había sido presionado. Surgieron suficientes dudas sobre el procedimiento para que se pidiera una segunda autopsia.

Esta es una vista del ambiente en donde se encontró el cadáver (estepa patagónica):


Este es el lugar del hallazgo del cadáver:



El cadáver fue enviado a la Morgue Judicial de la actual Ciudad autónoma de Buenos Aires. Allí se recogió material de insectos del cuerpo y de las ropas.

Los estudios de rayos X revelaron grave trauma ante-mortem, con luxación traumática de las articulaciones condrocostales sexta, séptima y octava. Además, la primera autopsia indicaba un hemotórax de 1.500 ml.

La evidencia entomológica indicaba un intervalo post mortem considerable, que no era consistente con la versión de las autoridades militares locales.

Un problema muy obvio era la falta de información sobre desarrollo larval de moscas (en este caso, mosca verde) para la Argentina. No obstante, como Zapala está ubicada justo al norte del paralelo 39S, la extrapolación de los tiempos de desarrollo para Europa hubiera sido suficiente, tomando en cuenta la aridez del clima patagónico (causa de una gran fluctuación circadiana de temperatura ambiente). Se empleó, de cualquier manera, considerable cautela en la estimación de los tiempos.


La muestra entomológica

Frasco rotulado "larvas ropa": 26 larvas de mosca verde común, Lucilia sericata.

Frasco rotulado "ropas 2": 6 adultos de Dermestes sp. (Coleoptera: Dermestidae), un adulto de Necrobia rufipes (Col.: Cleridae), un adulto de Saprinus patagonicus (Col.: Histeridae). Una pupa de mosca califórida (presumiblemente L. sericata), pupario bien preservado pero contenido en descomposición. Una avispa "chaqueta amarilla, Vespula germanica
(Hymenoptera: Vespidae).

Frasco rotulado "bichos zapatos": un Dermestes sp. adulto.

Frasco rotulado "gusanos externo": 7 larvas a término de L. sericata.

Frasco rotulado "gusanos interno": una masa de larvas maceradas, de las cuales las mejor conservadas eran idénticas con las precedentes.

Frasco rotulado "A-2": puparios vacíos de L. sericata. Una larva de Dermestes sp. de 3 mm había comenzado a roer un pupario, pero es probable que esa larva haya salido del huevo en el lapso entre autopsias.

La mosca verde ovipone subre cadáveres recientes (especie primaria). Los primeros puntos de atracción son los ojos y la nariz, y de hecho en este caso se observó la enucleación de un globo ocular por actividad larval.

Sin embargo, una vez que las larvas se han desarrollado totalmente, comienzan a dispersarse por el cuerpo. En condiciones naturales, terminan por enterrarse en el suelo para transformarse en pupas.

La presencia de las larvas indica una o varias oviposiciones de L. sericata poco después del deceso. 

¿Es posible que la oviposición haya ocurrido antes del deceso?

Es posible, aunque no probable. De todas maneras, esos desoves se han registrados en personas en agonía, de manera que esta consideración no cambia el caso.

La mosca verde necesita bastante luz para oviponer. También requiere una temperatura ambiente suficientemente alta. La literatura disponible en 1994 indicaba que esta especie sólo ovipone sobre cadáveres al sol, pero más adelante se han presentado objecciones a esta
afirmación. (Un experimento inédito realizado en la localidad de San Martín de los Andes en el mes de marzo indicó una preferencia de la mosca verde por osamentas animales ubicadas al sol.)

La pupa y los puparios vacíos indican que algunos individuos habían completado su desarrollo.

Eso lleva a una estimación de unos 25-30 días.

No aparecieron larvas de L. sericata más jóvenes que las mencionadas, ni tampoco larvas de otras especies.

Eso sugiere que el cuerpo fue colocado en un lugar oscuro pocas horas después del deceso.


Los resultados de la autopsia

Médicos
La luxación de las articulaciones condrocostales derechas, junto con un hemotórax de 1,500 ml, sugiere fuertemente que Carrasco sufrió una severa golpiza con un instrumento contundente no especificado, causando hemorragia interna que provocó la muerte.

Para una persona que pesaba 56 kg (volumen sanguíneo estimado 5.000 ml), un hemotórax de 1.500 ml representa una pérdida de sangre con riesgo de vida, y que causaría la muerte a menos que se prestara asistencia médica experta inmediata.

Entomológicos
La mosca verde ovipone por lo común sobre cuerpos frescos. Es cierto que los sitios de preferencia para la oviposición son los ojos y la nariz, pero cuando las larvas están listas para transformarse en pupas suelen dispersarse. Las fotos de autopsia muestran la órbita del ojo izquierdo vaciada por la actividad de las larvas.

Las larvas eran todas de tamaño similar, completamente desarrolladas, de modo que no hay razones para suponer que provenían de una oviposición anormal en algún aspecto.

El hallazgo de una pupa y puparios vacíos indican que algunos individuos habían completado su desarrollo. Descontando los 12 días que transcurrieron hasta la segunda autopsia, se puede afirmar que en el momento del hallazgo había larvas a término y las primeras pupas.

Se calculó un lapso probable de 25-30 días, con 12 días como tiempo mínimo posible.

Sobre los pies aparecieron coleópteros: Dermestes sp. y Necrobia rufipes. Esto indica el comienzo de la fermentación butírica. Por desgracia, no hay datos concretos sobre el momento en que comienza esta etapa sobre el cadáver humano, pero es evidente que el cadáver no estaba ya en la etapa fresca. Esta fauna también coloca el deceso alrededor de 25-30 días.

La presencia del Histérido Saprinus patagonicus no aporta mucho; se trata de un insecto del campo.

La reconstrucción que se hizo fue la siguiente: el cadáver quedó expuesto a la luz del día durante unas pocas horas (quizás minutos) después del deceso, permitiendo la oviposición por mosca verde, y luego fue colocado en un lugar oscuro, en donde las moscas no tuvieron más acceso al cuerpo. 

os Dermestes y Necrobia pueden haber ingresado al lugar dicho, pero no es probable que lo hicieran antes de pasados 10 días, y más probablemente 20-30 días.

Cuando el cuerpo fue colocado al aire libre, llegan los Saprinus y las avispas "chaqueta amarilla" Vespula germanica (se encontró una en la muestra). Las avispas no forrajean en lugares oscuros. 

Conclusión
 
 Muerte violenta, muerte que databa de un lapso mucho mayor que el admitido. Ocultamiento.

Es del dominio público que la indignación despertada por este caso contribuyó a la abolición del servicio militar obligatorio.

Dermestes sp.




Lucilia sericata


Necrobia rufipes


--------------------------------------------
Adriana Oliva - Doctora en Ciencias biológicas
Jefa del Laboratorio de Entomología forense
Museo argentino de Ciencias naturales

 

 
 

Hoy habia 19 visitantes (40 clics a subpáginas) ¡Aqui en esta página!